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Partido de coalición le retira su apoyo a Sánchez de Lozada
sábado 18 de octubre de 2003 | 00:00

Uno de los partidos que apoya al gobierno de Bolivia se retiró el viernes de la poder, tras plantear infructuosamente al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada que renuncie para permitir una "salida democrática" a la crisis que vive el país.
"No queda otra cosa que dejar el gobierno. No va más", declaró a la prensa el máximo jefe de la centroderechista Nueva Fuerza Republicana (NFR), Manfred Reyes Villa, tras reunirse con el jefe de Estado en su residencia oficial, en un barrio del sur de La Paz.

"El presidente me dijo que no va a renunciar", agregó al anunciar que los tres ministros de la NFR habían renunciado al gabinete de Sánchez de Lozada.

Desde hace varios días, Bolivia es sacudida por protestas que han dejado decenas de muertos y casi 200 heridos.

El jueves, decenas de miles de bolivianos de origen humilde marcharon el jueves sobre esta capital reclamando la renuncia del presidente, después de que dirigentes opositores rechazaron un referéndum propuesto por el gobierno sobre la exportación de gas a Estados Unidos y México.

Los campesinos, mineros y vecinos de la ciudad campesina de El Alto volvieron a tomar el centro, muchos de ellos agitando la bandera multicolor de los pueblos indígenas bolivianos.

"Hoy ya no aceptamos diálogo, ni referéndum, hoy el lema es que tiene que irse Gonzalo Sánchez de Lozada", dijo el secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares.

Por su parte, el presidente Sánchez de Lozada dijo a la cadena noticiosa CNN en Español que a la oposición "no le interesa otra cosa que el caos y el fin de la democracia en Bolivia".

"Se trata de un golpe de estado", afirmó el mandatario. "Una vez que sus demandas son satisfechas, piden después la renuncia del presidente".

Entre tanto, el canciller Carlos Saavedra informó que delegados de los gobiernos de Argentina y Brasil llegarán el viernes a La Paz para dar apoyo al nacional y buscar canales de solución. Ellos son el asesor de política exterior brasileño Marco Aurelio García y el secretario de Asuntos Latinoamericanos de Argentina, Eduardo Sguiglia.

Saavedra dijo que el gobierno está dispuesto a aceptar la mediación de la Iglesia Católica en caso de que esa institución lo ofrezca. "El gobierno estaría gustoso de que la Iglesia pueda mediar en este conflicto. Si ella toma esa decisión nosotros aceptaríamos", dijo.

En otro tramo de la entrevista con la cadena noticiosa CNN en Español, Sánchez de Lozada insistió que en Bolivia enfrenta "un golpe de estado narcosindical muy bien financiado desde el exterior", e ironizó respecto de que el presidente venezolano Hugo Chávez es el único latinoamericano que no le ha expresado su apoyo. "Debe estar muy entretenido o muy distraído", acotó.

El gobierno había manifestado su preocupación sobre un viaje del diputado indígena, líder cocalero y principal opositor parlamentario Evo Morales a Caracas poco antes del inicio del conflicto, y a Libia, ya en sus inicios.

En declaraciones a la cadena noticiosa CNN en Español, Morales acusó a Sánchez de Lozada de "asesino" y "mentiroso", por las muertes ocurridas durante la represión de las manifestaciones y por haber dicho que la oposición es financiada por grupos conspiradores desde el exterior.

La Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, un organismo no gubernamental, dijo el jueves que la cifra de muertos desde que se iniciaron las protestas se ha elevado a 74.

El presidente de la Asamblea, Waldo Albarracín, señaló que el organismo comprobó que otras 198 personas resultaron heridas, en su gran mayoría por heridas de bala, a lo largo de cuatro semanas de violentos disturbios y dura represión militar y policial.