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Ordena Costa Rica la extradición de presunto colaborador nazi a Polonia
sábado 29 de noviembre de 2003 | 00:00

Un juez de Costa Rica ordenó la detención para su extradición a Polonia del ucraniano Bogdan Koziy, quien reside desde hace casi 20 años en el país centroamericano y está acusado de la muerte de judíos durante la Segunda Guerra Mundial mientras presuntamente se desempeñaba como policía al servicio del régimen nazi, dijeron el viernes las autoridades.
"El señor Koziy está hospitalizado, pero lo tenemos custodiado y lo vamos a detener apenas le den de alta", dijo el ministro de Seguridad de Costa Rica, Rogelio Ramos, a la agencia de noticias Reuters.

Koziy ingresó el lunes al Hospital San Rafael de Alajuela, a 25 kilómetros de San José, por causas desconocidas.

Una fuente judicial agregó que la orden judicial para la detención y extradición fue emitida el jueves y responde a una solicitud presentada formalmente por Polonia la semana pasada.

Koziy, de 81 años, integró durante la Segunda Guerra Mundial la policía que los nazis alemanes organizaron en la Ucrania ocupada, grupo responsable de la matanza de miles de judíos y personas de otras nacionalidades, según las denuncias.

En Polonia se le señala como responsable de asesinar a una niña de cuatro años y de participar de la muerte de una familia a fines de 1943.

Después de la guerra, Koziy se instaló en Estados Unidos, donde en 1957 obtuvo la ciudadanía, que le fue cancelada 27 años más tarde cuando trascendió su presunto pasado nazi.

Desde entonces reside en Costa Rica, amparado por la condición de pensionada de su esposa, Yaroslava Ostopiak.

En 1986, Costa Rica concedió su extradición a la ahora desaparecida Unión Soviética, que lo reclamaba, pero la URSS no presentó garantías para hacer efectiva la orden judicial de que no se le aplicaría la pena de muerte. Asimismo, la Iglesia Católica costarricense presionó para evitar su expulsión.

Desde entonces, durante 15 años el caso cayó en el olvido, pero hace pocos años, por presión de la comunidad judía internacional, el tema volvió a la palestra y Costa Rica declaró a Koziy persona no grata y le pidió abandonar el país.

El prófugo alegó que ningún país quería aceptarlo como huésped, con lo que encontró un nuevo pretexto para permanecer en Costa Rica.