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El nuevo gabinete de Toledo sufre su primer remezón
sábado 20 de diciembre de 2003 | 00:00

Una denuncia de corrupción contra la nueva titular del Ministerio de la Mujer de Perú comenzó a mellar la imagen del remozado gabinete del presidente Alejandro Toledo, tres días después de su cambio por una serie de escándalos, dijeron el jueves fuentes políticas.
Nidia Puelles no había asumido aún el ministerio cuando fue acusada por una correligionaria del gobernante Perú Posible de dar cargos públicos a amigos cuando fue jefa del estatal Instituto Nacional de Bienestar Familiar. La legisladora Enith Chuquival acusó también a Puelles de haber cobrado un 5 por ciento del sueldo de los trabajadores del instituto como una contribución para el oficialismo. Puelles niega los cargos. Toledo remozó el lunes su gabinete introduciéndole cinco cambios, incluyendo la sustitución de la renunciante ex primera ministra Beatriz Merino, buscando mejorar su popularidad, que es de apenas un 11 por ciento según encuestas, tras una ola de escándalos que lo sacudieron desde noviembre. Lo peligroso, según fuentes políticas, es que las denuncias provienen del propio partido de Toledo, después de que otros cargos similares lo obligaran a nombrar como primer ministro al oficialista Carlos Ferrero en de Merino, quien era considerada como el pilar de su gobierno. "El gabinete (de) Ferrero llega con sus primeras 72 horas mellado en su imagen", dijo el legislador Pedro Morales, de Acción Popular, aliado de Toledo. "Es lamentable lo que viene sucediendo. Antes de que el gabinete exponga sus lineamientos políticos... y ya dentro de Perú Posible se han enfilado baterías contra ciertos ministros. Es totalmente inoportuno", agregó. Alerta roja para nuevo gabinete
Merino renunció el lunes negando acusaciones de haber favorecido con un puesto público a una supuesta novia. Las constantes denuncias de nepotismo y reparto de cargos han dañado la credibilidad del gobierno de Toledo a la mitad de su mandato y generan preocupación entre los inversionistas, que según analistas quisieran ver más estabilidad de cara a las elecciones presidenciales del 2006. El nuevo gabinete dejó un sabor amargo en la boca de los analistas y políticos, quienes alegaron que Toledo se sigue rodeando de aliados, luego de que la independiente Merino apuntalaba su gestión porque su eficiencia generaba confianza. La nueva ministra de la Mujer, Puelles, salió inmediatamente a rechazar las denuncias de su correligionaria. "Yo misma voy a oficiar a la Contraloría General de la República para que investigue mi vida aún más allá de lo que se pueda tener a la vista... quien nada debe, nada teme", dijo el jueves a periodistas. "Aún no he hablado (con Toledo). El presidente tiene mucho que hacer como para preocuparse de estas situaciones bastante domésticas", agregó. A su vez, Judith de la Mata, legisladora del partido Aprista, el mayor bloque opositor, dijo que "es lamentable que Toledo siga cometiendo los mismos errores, esperábamos que los nuevos ministros iban a ser gente capaz (técnicos) para poder salvar su gobierno, que va de mal en peor en una crisis". Mientras tanto, el ratificado ministro de Trabajo, Jesús Alvarado -acusado de nepotismo- aclaró el jueves que designó a parientes en puestos públicos antes de asumir su cargo, pero denunció "una acción concertada de ciertos medios para hacer quedar mal al gobierno y a Perú Posible".