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Aprueba senado mexicano eliminar pena de muerte a militares
sábado 17 de abril de 2004 | 00:30

(Ciudad de México) El Senado de México aprobó el jueves una reforma propuesta por el presidente Vicente Fox que elimina la pena capital a militares a cambio de recibir castigos de hasta 60 años de prisión.
Fox, quien intervino en noviembre para salvar a dos soldados condenados a esa pena, envió al Congreso la iniciativa un día antes de que la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, resolviera que Estados Unidos deberá reconsiderar los casos de 51 mexicanos condenados a muerte.

"El objeto de la iniciativa es adecuar el texto del código de justicia militar a las prácticas en cuanto a derechos humanos que difunde nuestro país en el exterior", estableció el proyecto, que debe ser avalado aún por el pleno de la Cámara de Diputados, en donde según fuentes legislativas no enfrentará obstáculos.

La Constitución mexicana contempla la pena de muerte, pero la sanción sólo existe en las cortes militares y no en el código civil, y no se ha aplicado en las filas castrenses desde 1961.

Desde ese año, la pena de muerte impuesta por las autoridades judiciales militares en México se ha conmutado por pena de prisión gracias a indultos de los presidentes de turno.

La iniciativa contempla "derogar lo relacionado con la pena de muerte y en su caso sustituirla por prisión de 30 a 60 años sin que lo anterior signifique una afectación o deterioro de la disciplina militar".

La reforma modificaría al código de justicia militar que actualmente considera "dentro de su articulado la pena capital para diversas hipótesis consideradas graves para la disciplina militar y que por ende podrían poner en peligro la existencia y evolución de las instituciones armadas del país", agregó.

La pena de prisión máxima establecida en la justicia militar es actualmente de 20 años.

El fallo del tribunal de La Haya se debió a que las autoridades estadounidenses no les informaron a los ahora sentenciados a la pena máxima de su derecho a hablar con funcionarios consulares poco después de sus arrestos.