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Lanzan otro plan por la inseguridad en el conurbano
sábado 01 de noviembre de 2003 | 00:00

Mientras el Gobierno nacional y el de Felipe Solá repartían culpas y debatían sobre la complicidad policial en la inseguridad, el territorio bonaerense será escenario desde las 0 de este sábado de un nuevo plan de contención del delito, en especial, en el conurbano, con la presencia de un patrullero y dos policías para cuidar las 24 horas un radio de 400 manzanas, entre otras cuestiones.
El programa -que parece surgido de la promesa del ministro de Seguridad bonaerense Juan José Alvarez de saturar de policías las calles- es implementado sobre la división de las localidades en cuadrículas de 20 cuadras por 20 cuadras que además de la dotación fija contará con brigadas especiales de rápida acción para casos de emergencia. Las seis jefaturas departamentales del Gran Buenos Aires fueron divididas en 797 zonas de unas 400 manzanas cada una. Los vecinos podrán recurrir a los teléfonos de emergencia (como el 101).

En La Plata especulan que acentuar la presencia policial en el asfalto desalentará acciones como los robos y asaltos, las salideras y arrebatos y los secuestros en un distrito donde se concreta el 67 por ciento de los delitos denunciados. Este nuevo sistema se tendría que traducir en que cada 20 minutos o media hora la gente vea que un patrullero pasa por la puerta de su casa. "Queremos que la gente controle y exija a las autoridades el cumplimiento de los rondines", pidieron en el ministerio.

Inicialmente, el programa beneficiará a 31 municipios del Gran Buenos Aires y en los próximos meses se incorporarán las departamentales de La Plata, Zárate—Campana y Mercedes y luego las ciudades más pobladas del interior. El gobernador Solá anunciará el lunes la incorporación de al menos 1.600 suboficiales a las tareas de prevención y represión. También habrá una reestructuración policial que eliminará el pago de horas extras al personal que cumple tareas administrativas para redistribuir el dinero en la gente de calle.

En tanto, la polémica sobre la culpa en la inseguridad continúa. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, opinó que el problema "es de todos" y no sólo de la provincia de Buenos Aires, como deslizó su colega de Justicia, Gustavo Beliz, a quien también le contestó el gobernador Solá.

"No hay una diferencia entre lo que plantea la Nación y la provincia. Tenemos un acuerdo firmado hace un año que crea un comando conjunto, el comando conjunto funciona, trabajamos en común. Cuando se trata de secuestros extorsivos, secuestros que duran más de dos horas, interviene ayudándonos plenamente la SIDE, que es la nación", recordó el mandatario.

Solá se quejó porque "un comentario al pasar que un ministro le hace a los periodistas hoy sale en primera plana, como si el verdadero conflicto fuera el conflicto entre nosotros, cuando el verdadero conflicto es la inseguridad. No hay conflicto entre nosotros. Tenemos menos policías por habitante que la Capital Federal, y ese es parte del problema. Pero no nos peleamos con la nación, ni entramos en ningún tipo de polémicas".

En tanto, el jefe de Gabinete Alberto Fernández señaló que el Gobierno, al igual que la sociedad, tiene conciencia de que "muchos policías están involucrados" en secuestros y que por ello existe la decisión de "actuar" aunque se sepa que "hay que pagarlo algún día". "Estamos decididos a no convivir con las mafias y a combatirlas; lo digo desde el rol del Gobierno, pero también es una decisión ciudadana generalizada", afirmó el funcionario.

Según Fernández, "esta sensación de inseguridad que se vive, tiene que ver con que la gente siente que quien está llamado a cuidarlo, por ahí facilita los hechos de los delincuentes, y esto es lamentablemente cierto".