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Calificó como razonable el Gobierno el reclamo de la UIA
sábado 06 de diciembre de 2003 | 00:00
El Gobierno consideró el viernes "razonable" que un sector como el industrial pida el restablecimiento del "orden" y que los piqueteros no corten las calles para hacer oír sus reclamos, pero ratificó la decisión oficial de no reprimir para "evitar un enfrentamiento entre argentinos".
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, juzgó lógica la inquietud expresada por la Unión Industrial Argentina (UIA) sobre los inconvenientes que causa la protesta piquetera, pero confirmó que el Ejecutivo no va a "reaccionar" contra esas agrupaciones.
En esa sintonía, el ministro de Defensa, José Pampuro, admitió que "hay una parte de la sociedad que quiere reprimir" y que "algunos grupos piqueteros quieren represión", pero aseguró que el Gobierno prefiere "tardar más tiempo" en solucionar el problema para evitar "un enfrentamiento entre argentinos".
Un día después de que el titular de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani, solicitó una "decidida y firme acción del Estado" para encauzar la protesta piquetera, el segundo de esa entidad, Juan Carlos Sacco, aclaró el viernes que "nosotros no tenemos ningún problema" con esos grupos porque "sus reclamos son legítimos".
Sacco reconoció que los piqueteros son hombres y mujeres que "han quedado excluidos socialmente", pero advirtió que "si continúan los cortes de ruta, las fábricas no podrÐn trabajar y habrá despidos".
De esa forma, la síntesis del gobierno es "tiene razón, pero por ahora todo sigue igual, mientras que Sacco suavizó el énfasis que ayer puso Alvarez Gaiani ante un auditorio que oyó lo que deseaba y de allá la réplica de sonoros aplausos.
En tanto, Jorge Ceballos, vocero de Barrios de Pie, que ayer había calificado de "desfachatado" a Alvarez Gaiani por "no leer toda la Constitución" respecto de los derechos, el viernes mostró en Plaza de Mayo, sin cortar las calles, las mercaderías que realizan los microemprendimientos barriales nucleados en ese movimiento.
"Nosotros hoy estamos corriendo un eje de la discusión arbitraria de una serie de difamaciones a los piqueteros, que nos dicen que somos vagos. Estamos exhibiendo productos que fabrica la gente humilde en los barrios y defendiendo a la juventud que demonizaron", señaló Ceballos.
Frente a las voces de los industriales, Alberto Fernández dejó sentada su posición: "Que alguien pida que el orden se restablezca, que las calles no se corten y que no se obstaculice la vida normal de los argentinos, me parece que es algo razonable", reconoció.
No obstante, recordó que "hemos planteado desde siempre que el tema "piqueteros" supone un trabajo lento y que no es a través de la represión que se va a resolver este tema, o a través de la reacción del Estado o la persecución".
De todos modos, en un gesto contemporizador, Fernández dijo entender que lo que está pidiendo la UIA "no debe ser represión, sino simplemente restablecer el orden".
El jefe de Gabinete reiteró que "la solución definitiva" a esta problemática "pasa por conseguir trabajo para esta gente que hoy no lo tiene".
Al cerrar la Novena Conferencia Industrial de la UIA, González Gaiani aseguró ayer que "aceptar la legitimidad de reclamos no significa resignar la vigencia de los derechos a la libre circulación" y advirtió que algunas manifestaciones piqueteras "comienzan a adquirir caracteres violentos e intimidatorios".
Fernández sostuvo esta mañana que hasta que las autoridades no solucionen el problema de fondo, que es el de facilitar la reinserción de los piqueteros al mercado laboral, "uno deberá seguir tolerando reclamos, inclusive, a través de un método muy cuestionado socialmente".
Sin embargo, analizó que "este tipo de reclamos son llevados a cabo por grupos minoritarios" e interpretó que, en este caso, "tienen un contenido político antes que social".
"Objetivamente, (ciertos dirigentes) persisten en esa idea de cortar calles, rutas, puentes, con el único propósito de que el Estado reaccione y generar una disputa, un debate que los coloque en el centro de la escena y en algún momento los victimice", deslizó.
Por su parte, Pampuro indicó que "es muy difícil lograr consensos" con el sector piquetero, porque mientras "en el gobierno de (Eduardo) Duhalde había tres o cuatro agrupaciones que representaban al sector, hoy hay más de 60, se han ido dividiendo, se han ido radicalizando algunas, moderando otras y aparecen nuevas agrupaciones", proceso que calificó como "una especie de libanización".
"La política que está llevando a cabo el presidente (Néstor Kirchner) apunta a que nos va a costar un poco más de tiempo, pero lo que perseguimos es que no haya un enfrentamiento entre argentinos que pueda derivar en situaciones peores como ya hubo antecedentes en el gobierno de Eduardo Duhalde", completó.
En tanto, cuatro agrupaciones piqueteras ratificaron el viernes que el miércoles 10 harán un "escrache" frente al Congreso en rechazo al retorno de "legisladores responsables del hambre, la desocupación, la represión y la impunidad", entre quienes mencionaron a Alfredo Atanasof, Carlos Ruckauf, Juan José Alvarez y Oscar Rodríguez.