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Aseguró Felipe Solá que no será el gobernador de la emergencia
jueves 11 de diciembre de 2003 | 00:00

El mandatario de Buenos Aires, Felipe Solá, advirtió el miércoles, al asumir su segundo período al frente de la provincia, que ya no será el "gobernador de la emergencia que recibió una brasa caliente" de manos de su antecesor, Carlos Ruckauf, quien renunció al cargo para ocupar el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Con la presencia en el acto del vicepresidente Daniel Scioli y las diputadas Hilda "Chiche" González de Duhalde y Graciela Camaño, Solá sostuvo que tendrá "cuatro años para ser el gobierno que siente las bases materiales e institucionales que hagan que cada familia bonaerense pueda alcanzar su propio sueño de bienestar".

"Mi proyecto es gobernar y mi proyecto político es la gestión -continuó-, pero para eso hay que lograr que los juegos del poder no nos desvíen del objetivo principal, que es hacer lo que es importante para el pueblo de la provincia".

En su mensaje de aproximadamente 40 minutos, el Gobernador distinguió "dos veredas" que son las que ve la gente: una de ellas, la del "cambio profundo y constante, el optimismo, la participación y la solidaridad, la que premia el esfuerzo y castiga al oportunista y al ladrón".

"La otra -agregó-, es donde residen los que susurran el ’no se puede’, la vereda de los que no quieren que las cosas cambien. A estos -completó- se los vence o se los convence con acciones concretas de gobierno, no hay vueltas".

Ante la mirada atenta de los ministros Ginés González García (Salud) y Carlos Tomada (Trabajo) y del senador Antonio Cafiero, el gobernador opinó luego que "es tiempo de que los honestos, los trabajadores y los humildes tengan una victoria frente a los poderosos".

Solá abogó para "construir una nueva forma de convivencia, un nuevo modo de entender la generación de riquezas, de concebir la protección y solidaridad de los que menos tienen y un nuevo estilo de práctica política, más austero y transparente, y un nuevo espíritu de grandeza que hemos perdido ante la frustración de tantos gobiernos".

Anunció que seguirá con la reforma educativa y que lanzará un nuevo diseño curricular para el Polimodal, tras lo cual aseguró que se siente "incluido en el llamado presidencial a la reconstrucción de un capitalismo nacional que permita reinstalar la movilidad social ascendente".

Ratificó asimismo el Plan Director de Seguridad implementado por el renunciante ministro Juan José Alvarez; su apoyo "para terminar con la impunidad, con o sin uniforme", según dijo, y cambios en la Justicia.

El mandatario bonaerense remarcó después su decisión de "priorizar la protección integral de los sectores más desprotegidos".

"El objetivo fue y será pasar de la semi-ciudadanía del sujeto asistido, a la plena ciudadanÐa de la persona productiva", afirmó.

Tras señalar que "la disciplina fiscal y la lucha contra la evasión impositiva han sido las principales herramientas de la recuperación de la provincia", aseguró que en 2004 "se reducirá nuevamente el déficit fiscal y, por primera vez, en muchos años vamos a lograr tener un superávit primario".

Expresó, finalmente, que "el cambio no es tarea de un solista, ni de un director de orquesta, es una tarea de conjunto donde el mérito estará en trabajo colectivo de todos".

"El desafío que les propongo es alegrar la vida de los bonaerenses con un gobierno que armonice las diferencias y ejecute el mandato popular sin disonancias", concluyó.