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Hombre acusado de matar de botellazo a niño va a juicio
sábado 27 de diciembre de 2003 | 00:00

Un hombre irá a juicio oral entre febrero y marzo próximo acusado de matar a un niño de tres años al arrojar desde un quinto piso a la calle una botella de vidrio que le impactó en la cabeza, en la Nochebuena de 2001, en el barrio de Monserrat, informaron el viernes fuentes judiciales.
Se trata de Orlando Coronel, quien irá a juicio en los próximos meses por el homicidio culposo de Kevin Josué De Sico, de tres años, quien murió al recibir el botellazo cuando estaba junto a su madre en la puerta del edificio de Alberti 1665, donde su familia arrojaba elementos de pirotecnia.

La causa, iniciada con la muerte del niño el 26 de diciembre, un día después de resultar herido por el botellazo, fue elevada a juicio por el juez de Instrucción porteño Alberto Seijas y será el Tribunal Oral Criminal 15 el que estará a cargo y fijará la fecha de inicio, que se estima entre febrero y marzo.

Si bien una medida similar se había tomado el 1 de octubre del 2002 para que la causa se ventile en un debate oral, diversas medidas complementarias ordenadas por la Justicia hicieron que el proceso quedara demorado hasta los primeros meses del año próximo, explicaron las fuentes consultadas.

La familia del niño acusa a Coronel de haber arrojado la botella a la calle molesto por los ruidos de los cohetes y petardos que hacían estallar en la puerta del edificio por los festejos navideños.

Sin embargo, el procesado alegó al declarar ante la Justicia que esa noche escuchaba música con unos primos en el balcón del quinto piso del edificio y accidentalmente se resbaló, momento en que cayó al vacío una botella de cerveza que tenía en la mano.

El hecho ocurrió la madrugada del 25 de diciembre de 2001, minutos después del brindis de Nochebuena, cuando Kevin y sus familiares tiraban cohetes y petardos en la puerta del edificio.

El niño recibió en ese momento un botellazo en la cabeza y fue internado gravemente herido en el hospital de Pediatría Garrahan, donde murió al día siguiente tras dos operaciones.

Por el hecho la policía arrestó a Coronel, de entonces 23 años, quien quedó a disposición del Seijas y, en un primer momento, se negó a declarar sobre lo ocurrido.

El 10 de enero de 2002 la Justicia procesó con prisión preventiva al Coronel por el delito de homicidio simple con dolo eventual, que prevé penas de entre 8 y 25 años de carcel, aunque la Cámara Criminal recaratuló el caso como homicidio culposo y dispuso la libertad del acusado, que llegará libre al debate.

Los voceros explicaron que en los últimos meses se realizaron pericias complementarias en el marco de la causa, algunas de ellas específicamente sobre la botella que impactó en la cabeza del niño.

Al respecto, las fuentes judiciales consultadas explicaron que los expertos determinaron que se trató de una botella de cerveza de tres cuarto litro y que, por la fuerza del impacto, contenía líquido.

El estudio es importante porque los familiares reclaman condena por dolo eventual, es decir que el acusado pudo representarse el resultado de su acto.