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Juzgarán a Etchecolatz y Bergés por robo de bebés
sábado 13 de marzo de 2004 | 01:22
(Buenos Aires) La justicia federal platense juzgará oral y públicamente desde el jueves próximo y hasta el próximo día 23 a los represores Jorge Antonio Bergés y Miguel Osvaldo Etchecolatz.
El juicio se sustanciará por la supresión de identidad de la joven Carmen Sanz, hija de desaparecidos, y es el primero que se concreta en la capital provincial a represores de la última dictadura militar por crímenes cometidos en ese período, explicó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Plata.
Los jueces del Tribunal Oral Federal número 1 Ana Aparicio, Nelson Jarazo y Carlos Rosanski darán lectura el jueves de testimonios e indagatorias de procesados, en tanto el 22 se recibirán nuevas declaraciones testimoniales y el 23 se realizarán los alegatos y se dictará sentencia.
Bergés y el ex comisario general Etchecolatz purgan prisión preventiva por decisión del juez federal platense Arnaldo Corazza desde el 23 de abril de 2001.
Los represores, que además fueron embargados por un millón de pesos, están acusados de suprimir la identidad de la joven Carmen Sanz, hija de los desaparecidos uruguayos Aída Celia Sanz y Eduardo Gallo Castro.
Al médico de la policía bonaerense Bergés se le imputa también la falsificación de los documentos destinados a acreditar la identidad de la joven.
El 27 de diciembre de 1977, Carmen Sanz nació en cautiverio en la Brigada de Investigaciones de Banfield, donde funcionó el centro clandestino de detención conocido con el nombre de ‘pozo de Banfield‘.
Su madre Aída y su abuela Elsa Fernández, quienes continúan desaparecidas, habían sido secuestradas en San Antonio de Padua, cuatro días antes del parto, mientras que el padre de la niña fue secuestrado en la localidad de Gregorio de Laferrere el 24 de diciembre de 1977.
Luego del parto, la beba fue sustraída de su madre y, a los pocos días, el propio Bergés la entregó a un matrimonio que, según se acreditó en la causa, desconocía su procedencia y pensó que estaba realizando una adopción.
Justamente, en esa causa, Corazza sobreseyó en el procesamiento a los padres ‘adoptivos‘ con el argumento de ‘jamás se imaginaron que dicha beba podría haber nacido en cautiverio, toda vez que Bergés les había referido que en su clínica había madres que luego de nacer sus hijos no los querían‘.
En ese causa, el magistrado constató que Bergés ‘fue el médico obstetra que firmó la constancia del nacimiento en el que figuraban otros padres distintos a los biológicos‘.
El juez imputó a Bergés la autoría inmediata de los delitos de supresión de identidad y falsificación de los documentos destinados a acreditar la identidad de la joven.
En tanto, a Etchecolatz, le imputó la autoría mediata del primero de esos delitos por su responsabilidad, dado que fue superior directo de Bergés mientras estaba al mando de la Dirección General de Investigaciones.