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Científicos determinan la edad y la composición exacta del universo
jueves 30 de enero de 2003 | 21:00

"Si no fuera que sabemos de hecho que el universo es como es, sería bastante fácil demostrar que es imposible que fuera así".

Esas fueron las palabras del cosmólogo John Bahcall, del Instituto para Estudios Avanzados en Princeton, en una comparecencia de prensa realizada el martes para anunciar nuevos hallazgos que prometen revolucionar la ciencia de la cosmología.

Los datos vienen de un satélite conocido como WMAP diseñado por el Goddard Space Flight Center de la NASA, y la Universidad de Princeton. Está en órbita en lo que se llama "el punto Lagrange" donde la fuerza gravitacional de la tierra y el sol están balanceadas, permitiéndole permanecer a 1.500.000 kilómetros de la Tierra.

Los datos recabados por la nave han sido ensamblados en una detallada foto del universo al instante que comenzó a haber luz, 380 mil años después del "Big Bang," o sea la gran explosión que marcó el inicio del universo.

La imagen se basa en mediciones de microondas. En 1965, dos científicos de AT&T descubrieron que había una radiación de fondo en todas las direcciones en el universo a esas frecuencias. La antena que usaron, sin embargo, no era suficientemente potente para detectar pequeñísimas variaciones en esa señal universal que teóricos posteriores pronosticaron. Estas variaciones, a la vez, reflejarían diferencias en la densidad de la materia del universo, surgidas aleatoriamente instantes después del Big Bang y acentuadas desde entonces por la fuerza de la gravedad.

La sonda WMAP ha logrado medir esas pequeñas variaciones, y con tanta exactitud que el profesor Bahcall dice que de un sólo golpe ha transformado la cosmología de una ciencia especulativa en una de precisión.

Según Charles Bennett, principal investigador del proyecto, los datos obtenidos son "una mina de oro". Entre los hallazgos figuran la edad del universo, la época cuando nacieron las primeras estrellas, el destino final del universo, su geometria y su composición.

Los científicos han determinado que el universo tiene 13.700 millones de años, con un margen de error del 1 por ciento. Las primeras estrellas nacieron apenas unos 200 millones de años después del Big Bang, mucho antes de lo que se pensaba, por lo que sólo sería posible captar su luz con un telescopio de luz infrarroja, y no con el actual observatorio espacial Hubble. El destino del universo es seguir en expansión eternamente. Y la geometría del universo es plana, o sea, normal, igual que la geometría que se estudia en secundaria.

Pero el resultado que causa mayor sorpresa es la composición del universo.

La materia para nosotros "normal" es muy escasa, ya que representa apenas el 4 por ciento del universo. Materia fría oscura representa el 23 por ciento. El resto ha sido denominado "energía oscura". Sobre la materia fría oscura se sabe muy poco porque no interactúa con la luz, aunque su presencia es evidente porque si ejerce gravedad. Sobre la energía oscura se sabe incluso menos.

Charles Bennett dice que entre los cosmólogos se barajan un par de candidatos para llenar el papel de energía oscura. Uno de estos es el constante cosmológico, un factor de ajuste que Einstein introdujo en sus ecuaciones para impedir que dieran como resultado el colapso del universo.

"Posteriormente dijo que había sido el mayor error de su carrera científica", señaló Bennett, "pero resulta que quizás haya tenido la razón."

Otra posibilidad es algo que los científicos llaman "quintesencia". Según los griegos de la antigüedad, había cinco elementos fundamentales, aire, agua, tierra y fuego, y la misteriosa "quinta esencia." La de la cosmología moderna es algo que permea al universo entero, más o menos como "la fuerza" de las películas de Guerra de las Galaxias, pero en lugar de mantener unido al universo --que es como Obi-wan Kenobi describe el papel de la fuerza-- la quintesencia moderna haría lo contrario.

Lo cierto es que los científicos no tienen duda alguna que hay una "anti-gravedad", bien el constante de Einstein u otra cosa que está detrás de su expansión.

El catedrático David Spergel, de la Universidad de Princeton y co-investigador del proyecto, señaló que estos resultados no son especulativos. Los datos del WMAP han sido usados para proyectar como luciría el universo hasta nuestros días, y concuerdan con la realidad. Varias mediciones han sido confirmadas con varios métodos diferentes.

Es como examinar un bebé 12 horas después de nacer y en base a eso poder pronosticar como será cuando tenga 50 años.

"Hemos logrado un cuadro coherente de cómo es el universo", afirmó.