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Tendrían acreedores dominio sobre inmuebles argentinos
sábado 07 de febrero de 2004 | 01:11

(Buenos Aires) El Gobierno salió el viernes a defender una vez más la oferta de reestructuración de la deuda pública en default, al asegurar que las inhibiciones dispuestas por un juez norteamericano sobre activos argentinos en ese país, son "irrelevantes", al tiempo que anunció que apelará a la medida judicial.
Así, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, minimizó la importancia de la inhibición. "Para nosotros, esta medida no tiene ninguna relevancia", aseguró a un grupo de periodistas.

El ministro puntualizó que "esto no es un embargo, sino una reserva de prioridad para el caso de que existan embargos" en el futuro.

En el mismo orden, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que el Gobierno "no piensa ceder ante las presiones" ni se moverá de la quita del 75 por ciento de capital; en tanto que el ministro del Interior, Aníbal Fernández insistió que "Argentina es capaz de pagar hasta acá".

En tanto, el titular del área de Defensa, José Pampuro, adelantó que se "va a apelar la medida" judicial.

Un juez del estado norteamericano de Maryland dispuso el jueves una inhibición a dos depósitos de la Fuerza Aérea y a otros dos de la Armada Argentina en los Estados Unidos, lo que representó la primera medida contra la Argentina tras los reclamos de los acreedores de la deuda en default en tribunales estadounidenses.

Los galpones inhibidos contienen armamento o equipamiento adquirido por la Argentina en los Estados Unidos, así como equipos nacionales en reparación.

La demanda de los acreedores, en este caso se trataría de fondos buitres, disparó la inhibición por 270 millones de dólares, aunque el valor de los bienes más lo que contienen en su interior no superaría los tres millones.

La inhibición es una medida temporal que impide el uso de los bienes reclamados pero no tiene la gravedad de un embargo, que es una incautación.

"La Argentina no piensa ceder ante las presiones, es algo que el presidente (Néstor Kirchner) viene repitiendo permanentemente. Esta novedad de hoy (la inhibición) no le provoca al Gobierno nada en particular", remarcó Fernández.

El ministro destacó que Kirchner "repite que el Gobierno está preparado para las presiones que se irán dando, son lógicas, se trata de fuertes intereses internacionales que se acostumbraron a vivir en una Argentina que ya no existe".

Sobre la decisión del juez de Maryland, explicó que Argentina "no sufrió ningún embargo sino que un "fondo buitre" pidió privilegios para la hipótesis de que los embargos prosperen".

"La Argentina hizo una propuesta con una quita del 75 por ciento. En el medio, hay bonistas inversores y unos, llamados ’fondos buitres’, que están tratando de hacer diferencia entre lo que compraron y lo que pretenden recuperar", indicó.

El ministro señaló que con la oferta de reestructuración de la deuda presentada, el Gobierno busca establecer "una política que ponga definitivamente solución al problema de la deuda".

"No podemos salir del default como se nos plantea, porque como se nos plantea vamos a repetir experiencias y vamos a comprometernos a pagar algo que no vamos pagar, y dentro de unos años el país repetirá la experiencia", subrayó Fernández.

En la misma línea, Aníbal Fernández aseguró que "la Argentina es capaz de pagar hasta acá, por eso dice que del valor nominal, puede pagar solamente el 25 por ciento".

Fernández admitió que "en algunas de las impresiones internacionales" se advierte que Argentina "no está negociando de buena fe", y se critica también la "retórica" empleada con los acreedores.

"La retórica -advirtió el titular de la cartera política, apelando a un antiguo apotegma peronista- es la única que puede haber: la única verdad es la realidad. Hay que contarle al mundo qué es capaz de hacer la Argentina y en qué condiciones", puntualizó.

Asimismo, sostuvo que "la buena fe" que se le exige al Gobierno para negociar con los acreedores "tiene que ser un feed back, un ida y vuelta de los dos", y afirmó que el problema de la deuda no se va a resolver "a costa otra vez del lomo de los argentinos. Es impensado eso".

Por su parte, Pampuro aclaró que los galpones afectados por la inhibición "no tienen ningún elemento importante", ya que a su debido tiempo fue retirado un radar de alta generación donado por el Departamento de Estado, que hoy está en la Argentina.

No obstante, admitió que el hecho "complica el ingreso del personal" que trabaja en los depósitos, cuatro en total, dos de la Armada y dos de Fuerza Aérea.

Pampuro dijo que el jueves por la tarde llegó a ambas fuerzas la notificación de un estudio de abogados de Nueva York, y precisó que "los agregados militares en Washington fueron los que dieron a conocer esta situación, que no se anticipó".

Indicó que al tomar conocimiento del hecho, "se lo transmitó inmediatamente al presidente de la Nación (Néstor Kirchner), y éste dio curso a Cancillería", que según recordó, "es el instrumento exterior para defender el patrimonio nacional".

Pampuro estimó que "esto tiene más que ver con una presión para el pago de la deuda que una medida efectiva", aunque advirtió que "se tomarán todas las medidas correspondientes para evitar la repetición de este tipo de hechos".

Asimismo, admitió que hasta el jueves "no estaba en conocimiento de estas propiedades" y precisó que "estos galpones se usaban habitualmente para mercadería en tránsito que se compraba y se vendía, o motores en reparación".

En tanto, el senador Rodolfo Terragno acusó a Kirchner de carecer de una "estrategia" frente a los tenedores de bonos argentinos, y aseguró que si bien el mandatario "tiene razón cuando dice que los inversores tuvieron ganancias exageradas", lo que "debilita su posición, es su actitud de político en campaña".

"Como está planteada la cosa vamos mal", advirtió Terragno, quien vaticinó que si Kirchner "sale a insultar" o a "mojar la oreja" de los bonistas, la "posición argentina" en torno de la deuda va a empeorar.

Por su parte, Guillermo Gleizer, abogado en los Estados Unidos de los bonistas de la deuda argentina en default, afirmó que el gobierno argentino resolvió no entregar ninguna lista al juez federal norteamericano Thomas Griesa de los bienes del Estado argentino en ese país porque considera que son todos activos inembargables.

Gleizer explicó que vencida la prórroga que Griesa había otorgado a la Argentina para apelar a las sentencias en su contra, "los abogados (del Estado argentino) dijeron que iban a dar la lista de todos los bienes del país para que el juez decidiera cuáles son comerciales y embargables".

Sin embargo, precisó que los defensores "ayer dijeron que su cliente, la Argentina, había cambiado de idea y que mantiene la tesitura de que todos los bienes que tiene en el mundo son puramente gubernamentales entonces no tienen que darlos" a conocer al juez.

Por su lado, el economista Eduardo Curia sostuvo que las inhibiciones "joroban, pero no son gravitantes" para la reestructuración de la deuda.

"En el trasfondo es más importantes ver cómo se desenlaza la negociación", indicó Curia.