canal economía

Pese a protestas gobierno boliviano insiste en exportar gas a Argentina
sábado 17 de abril de 2004 | 00:31

(La Paz, Bolivia) El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, ratificó el jueves que autorizará la venta de gas a Argentina a partir de mayo pese a la fuerte oposición de los sindicatos, que se aprestan a protagonizar marchas de protesta como prólogo a una huelga general convocada para el 2 de mayo.
Unas diez mil personas -entre mineros, maestros y comerciantes callejeros- participaron en una marcha convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), que recorrió pacíficamente el centro de La Paz exigiendo que no se venda gas a Argentina mientras el negocio sea manejado por compañías transnacionales.

En un discurso con motivo del aniversario de Tarija, el departamento del sur boliviano donde se encuentra el 85 por ciento de las reservas de gas, Mesa aprovechó para advertir que aún no ha decidido si Bolivia exportará el producto energético a México por Perú.

"El gobierno de Bolivia no ha tomado una decisión en torno a un eventual puerto de exportación... Razones de carácter económico, razones de carácter técnico y razones de carácter político, todas ellas por separado o en conjunto, definirán la decisión que en este momento el gobierno, insisto, no ha tomado todavía...", agregó.

Indicó que cualquier decisión saldrá de un referéndum convocado para el 18 de julio, en el que los bolivianos deben decidir si quieren que el gas se exporte o se industrialice en su territorio, aunque el mandatario sostiene que hay reservas suficientes para las dos posibilidades.

Señaló que, al margen de los negocios a largo plazo, su gobierno está en la obligación por razones de solidaridad, de atender el pedido de Argentina para proveer excepcionalmente a ese mercado ante la crisis energética que enfrenta, con bajos volúmenes y sólo por seis meses.

"Espero poder concretar esta venta de gas a la Argentina", dijo.

El secretario ejecutivo de la COB, Jaime Solares, confirmó que el 2 de mayo encabezará una huelga laboral y un bloqueo nacional de caminos exigiendo que el gas no sea exportado mientras se beneficien de él las transnacionales, en el caso argentino, Petrobras de Brasil y Repsol YPF de España.

Advirtió que si Mesa no da marcha atrás, la COB está dispuesta a desestabilizar a su gobierno.

"Si el gobierno no cambia su actitud... no vamos a dar el brazo a torcer, y si el gobierno no escucha tendrá que enfrentarse con el bloqueo de caminos", dijo.

"(El resultado) lo dirá el tiempo y la historia", insistió Solares, quien ha reclamado ya la renuncia de Mesa y advertido con reemplazar a su gobierno por uno obrero-campesino mediante la reedición de la revuelta de octubre contra la exportación de gas a Norteamérica, que dejó 56 muertos y obligó a la dimisión del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

Solares exige que la explotación de hidrocarburos sea reestatizada y que sean marginadas las transnacionales que operan en Bolivia desde los 90, cuando fue privatizada parcialmente la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

En un "golpe de timón" ante ese asedio, al decir del ministro de la Presidencia José Galindo, Mesa anunció el martes, tras semanas de negociaciones infructuosas con los sindicatos y algunos partidos de izquierda, que el gobierno autorizará la exportación a Argentina de cualquier modo.

Pero condicionó la venta a que ese país no desvíe "una molécula del gas boliviano a Chile" y que ella sea negociada por YPFB, por lo que debería reconocerle una comisión.

Indicó que las ventas podrán continuar sólo si el referéndum lo autoriza.

En ese clima, el jueves se conocieron denuncias de distintos sectores de que Solares actuó como informante de la cruenta dictadura de Luis García Meza (1980-81). El dirigente negó los cargos.