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Viggo Mortensen habló en México de su última película, Maradona y Bush
sábado 24 de abril de 2004 | 00:40

(Ciudad de México) El actor estadounidense Viggo Mortensen, quien se encuentra de visita en Ciudad de México para promocionar su más reciente película, "Hidalgo: Océano de fuego", se mostró consternado por la salud del astro del fútbol Diego Armando Maradona y de paso criticó la política del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Mortensen, que destacó como Aragorn en la trilogía de "El señor de los anillos", dijo el martes en rueda de prensa que está complacido por su reciente filme en el que personifica a Frank Hopkins, un legendario vaquero que es invitado a competir a una carrera de caballos en pleno desierto de Arabia.

Su caballo Hidalgo es el eje de la historia, en una película cuyo elenco incluye a Omar Sharif y las actrices inglesas Zuleikha Robinson y Louise Lombard.

Mortensen, quien pasó su niñez en Argentina, dijo que se identifica mucho con la cultura latina, pero señaló que en la vida lo más importante "es como estás y como vivís y no donde estas y donde vivís".

Fanático del fútbol y seguidor declarado del club argentino San Lorenzo de Almagro, el actor se mostró consternado por el estado de salud de Maradona.

"Es muy triste, le deseo mucha suerte y quiero que se mejore", dijo el actor.

"Pero hay que decir la verdad, el hombre no se ha cuidado, ha desperdiciado lo que le regaló Dios al nacer y eso me da pena", agregó.

"Es una lección para la juventud. Hay cosas que te da Dios, te da la vida y hay que cuidarlas. Hay que cuidar primero el físico que tenemos y él no lo hizo", aconsejó.

Mortensen dijo que rodará en enero, como estelar y junto al actor mexicano Gael García, la cinta "El capitán Alatriste", basada en la novela del escritor español Arturo Pérez-Reverte.

Asimismo, criticó la oposición en Estados Unidos al matrimonio entre personas del mismo sexo y a la política del presidente Bush en el asunto.

"Bush, o los que están encargados de hacer publicidad para él y darle temas para hablar -como a él no se le ocurren muchas cosas para decir solito-, pensaron en eso como una distracción interesante y así acorralar los votos de conservadores religiosos de allá", dijo Mortensen.

"Hay problemas enormes como la pérdida de tres millones de empleos, desde cuando ganó... cuando se robó el puesto de presidente", agregó. Mortensen señaló que no reconoce la investidura de Bush.

"Para arreglar los problemas que tiene mi país, que ha hecho este hombre, van a pasar muchas generaciones", observó el actor.