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Denzel Washington se enfrenta a un México caótico en "Man of Fire"
sábado 01 de mayo de 2004 | 01:20
(Los Ángeles, Estados Unidos) A pesar de haber ganado un premio Oscar hace apenas dos años, Denzel Washington comenzó a aburrirse de la actuación.
Esta fue una de las razones que lo llevó a probar el trabajo de director, realizando en 2002 la película "Antwone Fisher".
Washington regresa ahora delante de las cámaras en un filme que no deja muy bien parada a la capital mexicana.
Dirigida por Tony Scott, "Man on Fire" nos lleva a una ciudad de México caótica, donde los secuestros son el pan de cada día.
Washington es "John Creasy", un ex agente de la CIA contratado como guardaespaldas de una niña, papel que interpreta la talentosa Dakota Fanning. Los padres de la niña, caracterizados por Marc Anthony y Radha Mitchell, viven en una suntuosa mansión en dicha ciudad.
Esta es la segunda vez que "Man on Fire", novela escrita por A.J. Quinnell, es llevada a la pantalla grande. La primera se realizó en Italia en 1987, cuando ese país sufría una ola de secuestros.
Pero la nueva versión trajo también un nuevo escenario.
"Fue una buena decisión por parte del director", aseguró Washington. "El me hizo creer que filmaríamos en Italia, o Brasil, pero la ciudad de México es el sitio perfecto. Es una ciudad enorme y congestionada, que genera mucha energía", agregó.
Aunque la imagen de México que transmite la nueva "Man on Fire" puede parecer simplista -y hasta ofensiva para algunos- sus creadores defienden la decisión de filmar allí.
Y a pesar de que la violencia en la película es exagerada, nadie duda de que existe también fuera del escenario.
"Cuando llegué, me sorprendió la cantidad de guardaespaldas que había", comentó la actriz Radha Mitchell. "Luego me enteré de que al director le habían apuntado con un arma cuando estaba buscando lugares donde filmar, y a una de las contadoras trataron de asaltarla", agregó.
"Coches blindados, cuatro tipos en un coche detrás del mío, dos tipos conmigo en el auto, y uno o dos en el coche de en frente", relató Washington. "De seis a ocho guardaespaldas me acompañaban siempre".
Sin embargo, el actor asegura que tan estrictas medidas de seguridad le ayudaron a delinear mejor su personaje.
"Estuvo bien, porque todo era parte de la película. Nunca me sentí en peligro", señaló.
"Man on Fire" comenzará a exhibirse en Latinoamérica a partir de agosto.