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Bush defiende su decisión de ir a la guerra en Iraq
sábado 04 de octubre de 2003 | 03:10
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, respondió el viernes a las críticas surgidas después de que un equipo de inspección estadounidense no lograra encontrar armas de destrucción masiva en Iraq.
Bush defendió su decisión de ir a la guerra tras las informaciones de los medios de comunicación estadounidenses que destacaron la ausencia de pruebas comprometedoras contra Iraq luego de cinco meses de búsquedas de armas en el país árabe.
Un informe provisional divulgado el jueves por el equipo de inspección liderado por la CIA señaló que no se han encontrado armas de destrucción masiva en Iraq, lo que ha suscitado pedidos de investigaciones independientes a ambos lados del Atlántico.
Bush, justificando su decisión de invadir Iraq, dijo que el ex presidente Saddam Hussein "había sido un peligro y ya no estaba en el poder".
Saddam desafió la resolución 1441 de la ONU y realizó un "sofisticado ocultamiento de armas", añadió el mandatario.
Haciendo memoria de los atentados del 11 de septiembre, Bush dijo que tomó la decisión correcta a partir de la información de inteligencia disponible.
"No voy a olvidar las lecciones del 11 de septiembre", sostuvo Bush, que agregó que no le preocupaba una nueva encuesta de la cadena de televisión CBS y el diario The New York Times según la cual el 53 por ciento de estadounidenses expresó dudas acerca de si el costo de la guerra, en vidas y dinero, ha valido la pena.
Otros partidarios de la guerra encabezada por Estados en Iraq dijeron que los hallazgos iniciales del Grupo de Inspección de Iraq justificaron la acción militar.
El jefe del equipo de búsqueda de armas prohibidas, David Kay, dijo el jueves a legisladores estadounidenses que aunque su grupo no encontró las armas de destrucción masiva en Iraq, sí descubrió indicios de que el régimen de Saddam Hussein planeaba fabricarlas.
Agregó que se halló un frasco de botulinum - una sustancia a partir de la cual se pueden desarrollar armas biológicas - en la casa de un científico, y que hubo "diálogos de alto nivel" entre Iraq y Corea del Norte.
El legislador Porter Goss, un republicano de Florida y presidente de la Comisión Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes, indicó que el informe de Kay muestra los extremos a los que llegó el régimen de Saddam para ocultar sus programas de armas.
Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, dijo que el informe era una "evidencia más concluyente e incontrovertible" de que el régimen iraquí había violado resoluciones de la ONU.
"El informe de Kay confirma cuán engañoso y peligroso era el régimen, y cómo la acción militar estaba justificada y era esencial para evitar los peligros", sostuvo Straw.
Pero el candidato demócrata a la presidencia estadounidense Wesley Clark pidió una revisión independiente de la "posible manipulación de la información de inteligencia" por parte del gobierno de Bush, incluida la información utilizada para justificar la guerra, informó el viernes la agencia The Associated Press.
"No podría haber una violación más grave de la confianza de la gente que conscientemente defender la guerra basándose en afirmaciones falsas", dijo Clark, un general retirado y ex comandante supremo de la OTAN, en comentarios preparados para un discurso el viernes en Washington.
"Tenemos que saber si nos engañaron intencionadamente", añadió.
En Londres, Bernard Jenkin, secretario de defensa en la sombra de de la oposición conservadora, también dijo que se necesitaba una investigación judicial independiente sobre "la calidad de la información de inteligencia y cómo fue comunicada".
El informó mostró "clara evidencia de las ambiciones de Saddam Hussein para adquirir armas de destrucción masiva", sostuvo Jenkin.
"Pero la pregunta sigue: ¿Por qué (el primer ministro británico) Tony Blair fue a esos extremos para exagerar la amenaza inmediata de las armas de destrucción masiva, los 45 minutos y todo eso", añadió Jenkin, refiriéndose a la afirmación realizada por Downing Street según la cual Iraq podía desplegar tales armas en cuestión de 45 minutos.