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El Papa dice que Dios quiere que siga adelante con su misión
sábado 18 de octubre de 2003 | 01:35
En el día en que se cumplen veinticinco años de su Pontificado, el papa Juan Pablo II dijo el jueves a los fieles que Dios le pide que continúe al frente de la Iglesia Católica a pesar de su delicado estado de salud.
"El (Dios), aunque conoce mi fragilidad humana, me alienta a responder con fe... y me invita a asumir las responsabilidades que él mismo me ha confiado", manifestó el Papa, de 83 años, en una homilía durante una misa ante decenas de miles de peregrinos en la Plaza de San Pedro.
En su sermón, el Papa recordó el día 16 de octubre de 1978, cuando fue elegido por el cónclave de cardenales en la Capilla Sixtina.
"¿Cómo podría yo, hablando humanamente, no temblar? ¿Cómo podría no pesarme tan grande responsabilidad?", dijo.
"Hoy, mis heridos hermanos y hermanas, me alegra compartir con vosotros una experiencia que dura ya un cuarto de siglo", declaró.
Como se ha hecho costumbre recientemente, el Papa sólo leyó partes de su homilía, y un asistente leyó el resto para conservar la energía del Pontífice.
En un saludo inicial al Papa, el cardenal Joseph Ratzinger, elogió a Juan Pablo II por su incansable labor a lo largo de las dos últimas décadas y media.
"Santo Padre, hoy, toda la Iglesia le agradece el servicio que le ha dado en 25 años. Incluso los hermanos y hermanas no católicos, hombres de buena voluntad de otras religiones y convicciones le dan las gracias", señaló Ratzinger.
"Usted se dirigió a los jóvenes y ancianos, a los ricos y a los pobres, a los poderosos y a los humildes, y siempre mostró, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, un especial amor por los pobres e indefensos", señaló Ratzinger.
Cardenales de todo el mundo se han congregado en Roma para participar en las festividades y la misa.
El Vaticano festeja el aniversario con grandes celebraciones para destacar el papel de Juan Pablo II como una de las grandes figuras religiosas del último siglo. Pero la atmósfera en Roma era también agridulce por la fragilidad de la salud del Pontífice, cada día más pronunciada.
"Está débil, evidentemente, como lo ha estado desde hace algún tiempo. Está dolorido", admitió el cardenal Theodore McCarrick, arzobispo de Washington.
Aún así, Juan Pablo II ha seguido desafiando a los escépticos insistiendo en cumplir su ocupada agenda de actividades y viajes a pesar de que no puede caminar o ponerse de pie. El Papa sigue ofreciendo sus audiencias públicas pese a sus dificultades crecientes para hablar y ha dejado claro que no tiene planes de renunciar.
Nueva exhortación
El jueves se presentó ante los cardenales para firmar una exhortación papal sobre el papel de los obispos, y para la lectura de su discurso necesitó de la ayuda de un asistente en algunos pasajes. Sentado con el cuerpo inclinado en un sillón blanco, dijo a los prelados que compartía "las ansiedades, sufrimientos, esperanzas y gozos" de su ministerio y les aseguró que los acompañaba espiritualmente.
En el nuevo documento, Juan Pablo II instó a cardenales y obispos congregados a ayudar a las víctimas de injusticias, en velada alusión a los escándalos de abusos sexuales, entre otras directivas.
El documento, en el que el Pontífice responsabiliza a los obispos de que promuevan la justicia en sus respectivas diócesis, también reafirma la doctrina del celibato.
La exhortación ha sido compuesta por los obispos en los últimos dos años.
La analista de asuntos vaticanos Delia Gallagher, quien ha leído el documento, describió la velada referencia a los escándalos de pederastia como "sorprendentes".
"No usa esas palabras en particular pero sí habla acerca de delitos cometidos por ministros de la Iglesia y que los obispos deben ser especialmente atentos a la reparación de estos escándalos", dijo Gallagher.
Hace 25 años
Tras la ceremonia, en la que decenas de cardenales saludaron al Papa y le besaron su anillo, el Pontífice celebró la misa para conmemorar su elección por el Colegio Cardenalicio, que se reunió hace 25 años para nombrar al sucesor de Juan Pablo I, quien murió después de sólo 34 días en el Papado.
Aquel día, las primeras columnas de humo blanco comenzaron a salir de la chimenea de la Capilla Sixtina a las 18.18, la señal de que los cardenales habían elegido al nuevo Papa. A las 18.45, el cardenal Pericle Felici anunció la noticia desde el balcón de la Basílica de San Pedro, y a las 19.15, Juan Pablo II hizo su primera aparición ante el mundo, pidiendo paciencia a los italianos porque no hablaba perfectamente su idioma.
Desde entonces, Juan Pablo II ha vivido un intenso Papado, ayudando a acabar con el comunismo en la Europa oriental al propiciar una revolución pacífica en su Polonia natal; buscando sanar las divisiones entre cristianos y judíos; y trabajando incansablemente por la paz en el mundo, con el ejemplo más reciente de Iraq.
El Papa recibió felicitaciones desde todas las partes del mundo, incluida una del presidente ruso, Vladimir Putin, que confirmó una reunión con el Pontífice para el próximo mes en Roma.
"Juan Pablo el Grande"
El diario Financial Times dijo el jueves que el Papa debería pasar a la historia como "Juan Pablo el Grande".
Juan Pablo II es el Papa que más ha viajado, con visitas a 129 países en 102 salidas al extranjero. También canonizó a más santos que todos sus predecesores juntos en los últimos cuatro siglos - un total de 477 -, en un intento de ofrecer a los católicos modelos de comportamiento y santidad.
El domingo, como parte de los festejos por su aniversario, beatificará a la Madre Teresa, la monja que dedicó gran parte de su vida a cuidar de los enfermos y de los pobres.
Juan Pablo II también introdujo al Vaticano en la era de los medios de comunicación, atrayendo a multitudes a donde quiera que fuera, sobre todo entre los jóvenes. A lo largo de su Pontificado, más de 18 millones de personas asistieron a sus audiencias generales de los miércoles.
"Verdaderamente es el Papa global", dijo el cardenal Christoph Schoenborn, el arzobispo de Viena, y considerado uno de los posibles sucesores de Juan Pablo II.
En cuestión de doctrina de la Iglesia, Juan Pablo II condenó duramente el aborto, la anticoncepción y la eutanasia, y se mantuvo firme en asuntos como el celibato del clero, la no ordenación de mujeres y su rechazo a las uniones civiles del mismo sexo. Su firme postura en estos temas le ganó críticas por parte de algunos sectores.
En los últimos tiempos, el Papa ha sufrido también algunas desilusiones, como los escándalos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia Católica de Estados Unidos protagonizados por sacerdotes, que han sido motivo de mucho sufrimiento para Juan Pablo II.
El Pontífice tampoco ha podido cumplir su sueño de viajar a Rusia. No obstante, Juan Pablo II todavía no ha descartado un viaje a Moscú, y su portavoz, Joaquín Navarro-Valls, dice que el Papa podría aceptar invitaciones para visitar el próximo año Austria, Suiza y Francia, así como para regresar a su tierra natal. El cardenal alemán, Joachim Meisner, dijo el jueves que el Papa también había aceptado asistir a la Jornada Mundial de la Juventud de 2005 en Colonia, si "Dios le da fuerzas".
Juan Pablo II también está terminando un libro sobre sus años de obispo, el cuarto que escribe desde que llegó al Papado.
Y le queda otro hito por delante: se convertirá en el tercer Papa con un Pontificado más largo si supera los 25 años y cuatro meses de León XIII. El primer papa, San Pedro, fue el líder de la Iglesia durante al menos 34 años, el mayor período en la his
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