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Explosión en tren ruso deja al menos 36 muertos
sábado 06 de diciembre de 2003 | 00:00

Por lo menos 36 personas murieron y otras 177 resultaron heridas el viernes en una explosión a bordo de un tren de pasajeros cerca de la volátil república de Chechenia, un acto que las autoridades rusas consideraron un atentado suicida.
El jefe del Servicio Federal de Seguridad ruso atribuyó el atentado a cuatro atacantes, entre ellos tres mujeres, dijo la agencia de noticias Interfax.

Las autoridades hallaron el cadáver de un atacante suicida con granadas aún atadas a sus piernas, dijo el jefe del servicio, Nikolai Patrushev según Interfax.

El presidente Vladimir Putiin dijo que el atentado era "un intento de desestabilizar la situación del país la víspera de las elecciones parlamentarias", dijo la agencia oficial noticiosa ITAR-Tass.

Los rusos eligen a un nuevo parlamento el domingo.

La fuerza del estallido, ocurrido en torno a las 7.30 de la mañana local cuando el tren se aproximaba a la estación de Yessentuki, a unos 1.200 kilómetros al sur de Moscú, lanzó a algunos pasajeros fuera del vehículo y dejó atrapados a otros bajo un amasijo de metales retorcidos. Fue el segundo ataque mortal contra esa línea férrea desde septiembre.

Expertos en explosivos entraron cuidadosamente en los vagones destrozados para detonar las cargas restantes y ocasionaron por lo menos tres estallidos adicionales, dijo la televisión estatal rusa.

Los hospitales de la región recibieron a 148 heridos, dijo el mayor general Nikolai Lityuk, del Ministerio de Situaciones de Emergencia. Veintinueve pasajeros recibieron heridas leves.

Las autoridades consideran el atentado como un acto terrorista, pero no identificaron a los responsables, dijo Vladimir Rudyak, vocero de la fiscalía regional.

El portavoz añadió que la fuerza del estallido equivalió a diez toneladas de TNT.

"Encontraremos a los responsables", dijo el ministro del Interior Boris Gryzlov, según la agencia Interfax. "La tierra arderá bajo sus pies".

En una declaración distribuida a la prensa, el gobierno rebelde checheno desmintió toda responsabilidad en el atentado.

"Repetimos que el gobierno checheno está guiado por los principios del derecho internacional humanitario", dijo la declaración. "Por ello condenamos cualquier acto de violencia contra la población civil en cualquier parte del mundo".

El tren iba de Kislovodsk a la localidad de Mineralnye Vody, al noroeste de la frontera chechena.

Esa misma ruta ya se vio estremecida por una explosión el 3 de septiembre, que dejó seis heridos y decenas de heridos.

Mineralnye Vody, a unos 880 kilómetros al sur de Moscú, ha sido escenario de varios secuestros de autobuses a lo largo de la década pasada por parte de rebeldes chechenos que exigían la liberación de camaradas encarcelados.

Hace dos años, un caso de secuestro protagonizado por chechenos en esa localidad terminó cuando comandos rusos irrumpieron en el autobús y rescataron a más de 40 pasajeros. Uno de los secuestradores murió en la acción.

Las autoridades rusas también investigaban el hallazgo de un coche lleno de explosivos encontrado el viernes en la región sureña de Ingushetia, que aparentemente estaba preparado para un ataque terrorista, informó la agencia de noticias Interfax.