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Amenaza con hundir cumbre europea disputa sobre sistema de votos
sábado 13 de diciembre de 2003 | 00:00
Los líderes de la Unión Europea comenzaron el viernes una decisiva cumbre en Bruselas centrada en un proyecto de constitución para el bloque, un encuentro que podría terminar en fracaso debido a un enfrentamiento sobre los derechos de voto en el seno del organismo.
"El sistema de votación es el obstáculo que puede bloquear todo el acuerdo y es una pena", dijo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, mientras recibía a los líderes de los 25 países que forman parte del bloque europeo o que se integrarán a él.
La clave es la disputa que enfrenta a Alemania y Francia, que quieren que los votos reflejen el tamaño de la población de cada país, con España y Polonia, que defienden sus actuales derechos de voto, que no concuerdan proporcionalmente con su población.
Algunos diplomáticos de la UE han dicho que la falta de un acuerdo en la reunión podría paralizar al bloque en un momento en el que se prepara para ampliarse de 15 a 25 países en mayo.
Después de más de dos meses de intensas negociaciones sobre el texto, que los líderes de la UE esperan dé al bloque más influencia en la escena internacional al crear el cargo de un ministro de Relaciones Exteriores y reforzar el puesto de presidente, seguían existiendo importantes diferencias entre los países grandes y medianos.
"Si tuviera que ser profeta hoy, no parece que haya posibilidad de un acuerdo", dijo el presidente polaco, Aleksander Kwasniewski, en la víspera del encuentro, que pretende agilizar las instituciones de la UE y simplificar la toma de decisiones.
Italia ocupa la presidencia rotatoria semestral del bloque, por lo que corresponderá a Berlusconi tratar de alcanzar un acuerdo de último minuto. Normalmente rebosante de optimismo, el mandatario dijo que sería un milagro que se cerrara un trato, aunque añadió: "Algunas veces suceden los milagros".
La cumbre deberá terminar el sábado, pero según fuentes diplomáticas, las discusiones podrían prolongarse hasta el domingo, reavivando el recuerdo de una amarga cumbre maratón en Niza en el 2000 que dio lugar al disputado sistema de votación actualmente bajo examen.
Algunos líderes temen que si no se llega a un acuerdo este fin de semana, pueda surgir una Europa de dos velocidades, con Francia y Alemania marchando cada vez más solas.
Los más pesimistas dicen que podría incluso ser el principio del fin de la Unión Europea.