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Desconectan tubo de alimentación de mujer en coma desde 1990
viernes 17 de octubre de 2003 | 12:18
Una mujer que se encuentra en estado de coma desde 1990 fue desconectada de la sonda de alimentación, comenzando un proceso que tomaría más de dos semanas y concluiría con su muerte.
Los padres de Terri Schiavo, de 39 años, se mantenían optimistas respecto a la posible intervención del gobernador de Florida, Jeb Bush, para ordenar que el tubo sea reinstalado. Los padres han sostenido una larga lucha para mantener a su hija con vida. Han tenido la oposición de su esposo y tutor legal, Michael Schiavo, quien ha dicho que su esposa nunca habría querido mantenerse viva en tal estado.
"No he perdido las esperanzas todavía", dijo Mary Schindler a los reporteros que se encontraban fuera del hospicio donde su hija ha estado viviendo.
Al referirse al esposo de su hija, el padre de Terri, Bob Schindler, afirmó que "va a vivir con esto mucho más que nosotros. Esa es su conciencia, y la conciencia de su novia".
La sonda fue desconectada a las 14 (hora del este de Estados Unidos).
Los dos padres se reunieron con el gobernador Bush el miércoles en un intento final para que el gobernador intervenga. Bob Schindler señaló que el encuentro fue positivo y que Bush dijo que haría que "sus colaboradores exploren todas las posibilidades".
"Nos sentimos mucho mejor una vez terminada la entrevista con él", afirmó Bob Schindler. "Es un hombre correcto, tiene una alta integridad y tengo confianza en él".
El interrogante clave que cae ahora sobre el gobernador es "si el jefe ejecutivo del estado tiene la autoridad bajo la constitución para intervenir si considera que una persona inocente está siendo asesinada, aún si esto pasa bajo el marco de la ley", indicó Randall Terry, el presidente de la Sociedad para la Verdad y la Justicia, quien ha actuado en el caso como un portavoz de la familia.
Terri Schiavo ha estado en lo que los tribunales califican un estado vegetativo persistente desde que en 1990 tuvo un ataque cardíaco. Su esposo, Michael Schiavo, había pedido que se detuviera la alimentación a su esposa, reclamando que ella había dejado en claro en le pasado que no quería vivir de esa manera.
Anteriormente, la sonda fue retirada una vez por 60 horas, antes de que fuera reinsertada por una orden judicial. El padre dijo que esperaba que eso suceda nuevamente. "Cuanto más dure esto, más preocupado estaré".
Fuera del hospicio, decenas de personas se reunieron sosteniendo carteles y coreando consignas como "¿quién será el próximo?". "Podría ser su hija", se leía en uno de los carteles; otro decía "detengan la ejecución de Terri".
Michael Schiavo ha recibido más de 1 millón de dólares por indemnizaciones, un dinero que los Schindler reclaman que debería haber sido empleado para la rehabilitación de su hija.
Michael Schiavo asegura que los comentarios de los Schindler están motivados por el enfado debido a que no han recibido ningún dinero de las demandas por mala praxis.
Sostuvo que 18 médicos han examinado a su esposa en los pasados 13 años, que estuvo en distintos hospitales e inclusive tuvo un estimulador cerebral en su cabeza, pero no ha mostrado ningún progreso.