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EE.UU. y UE firman acuerdo sobre sistema de satélites Galileo
sábado 26 de junio de 2004 | 19:31
(Shannon, Irlanda) Estados Unidos y la Unión Europea acordaron el sábado las pautas técnicas para el planeado sistema de navegación por satélite Galileo de Europa, que ha suscitado preocupaciones en el Pentágono.
El acuerdo, firmado en una cumbre estadounidense-europea en Irlanda, llega tras años de conversaciones a menudo tensas sobre un sistema que cuesta miles de millones de dólares y que Estados Unidos sospecha interferirá en las señales militares.
Un comunicado conjunto señaló que el acuerdo "protege intereses de seguridad de los aliados, y allana el camino para una eventual duplicación de satélites que transmitirán una señal civil en todo el mundo".
El comunicado señaló que el acuerdo asegura que las señales del Galileo "no dañarán las capacidades de navegación del armamento de Estados Unidos" y las fuerzas militares de la OTAN.
Washington ofreció compartir su conocimiento sobre satélites, adquirido en el desarrollo de su Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por su sigla en inglés) para navegación, y los europeos cambiaron su frecuencia de radio predilecta para limitar potenciales interferencias con una señal militar codificada.
Ambas partes quieren que Galileo y GPS se combinen para beneficio de fabricantes y proveedores de servicios así como para consumidores, que cada vez utilizan más el GPS en autos y yates.
Cualquier pacto de armonización podría desatar enormes inversiones del sector privado en la llamada Apertura de Servicio del planeado sistema Galileo de 30 satélites, que está programado para comenzar a operar en 2008.
La Comisión Europea pronosticó que Galileo crearía más de 100.000 empleos y generaría contratos de servicio y equipos por un valor de 10.000 millones de dólares al año, convirtiéndose en el proyecto de infraestructura más lucrativo del continente.
Para superar el callejón sin salida en que estaban inmersas las conversaciones a comienzos de este año, la comisión abandonó la frecuencia elegida y aceptó la que prefería Estados Unidos, conocida como Binary Offset Carrier (BOC) 1.1, según dijeron negociadores que pidieron no ser identificados.